EL MILAGRO
Espero que, cuando leas estas líneas, te encuentres bien.
Estar sano es fácil, pero que digo fácil no, facilísimo;
siempre y cuando se respeten las reglas de la naturaleza.
Una de las primeras reglas es la de la alimentación.
Debes aprender a conocer lo que comes y qué tan bien le cae a tu
cuerpo lo que ingieres.
Ya desde el momento en que la madre se embaraza y comienza la etapa de
crear un ser en su seno; las que fuman, toman o tienen algunos hábitos
perniciosos procuran durante este tiempo alejarse de estos hábitos
por instinto maternal; algo les dice que hay que suspenderlos momentáneamente
para no perjudicar al nuevo ser.
Una vez que nace, observe que el primer alimento del recién nacido
es la leche del pecho materno, de los tres meses o los cinco se comienza
a dar papillas de frutas. Bueno eso era en otros tiempos; en la actualidad
se les da gerber u otras marcas (bendita industria que nos ahorra el trabajo
de hacer las papillas y pobre bebé que ya no conocerá el
sabor natural de las frutas).
Conforme avanza el tiempo se da sopa de pasta, un poco de carne (que sea
de pescuezo de res que es más nutritiva, eso dicen)
Sigue creciendo y va a preprimaria el infante. Afuera de la escuela, hay
una señora ofreciendo el desayuno para los niños. Oh!
Sorpresa! ¡Qué menú tan exquisito!, nada mas vea.
Taquitos dorados de jamón (rollitos), milanesa, pollo empanizado,
arroz, sopa de pasta, etc.
Una tóxica coca y, de vez en cuando, una agüita de limón.
Todo esto, porque la madrecita no se dio tiempo de hacerle ella misma el
desayuno a su hijo, pero ¡Qué importa!, si le iba a
dar lo mismo.
El adolescente ya está en la secundaria, ¿y ahora qué?
Bueno, no ha cambiado mucho, la alimentación va de mal en peor.
Ya come toda clase de alimento chatarra, tacos, ya saben ustedes, (maciza,
suadero, tripa, longaniza y todos los tacos habidos y por haber) pero,
nos falta mencionar la importantísima vitamina “T”:
tortas, tamales, tostadas, tlacoyos, etc. Y no olvidemos el refresco, para
que se le baje.
Perdón se me estaba pasando, la fiesta de bautismo y los cumpleaños.
Gran fiesta, la madre bendita sea, ya puede regresar a sus hábitos,
que por causa del embarazo suspendió: la copita, el cigarrito, etc. ¡Ah
cuánta falta me hacía! Ese bendito embarazo me alejó de
lo que más me gusta.
Y así seguirá el infante por la primaria, secundaria, preparatoria,
hasta terminar una licenciatura, con una alimentación en detrimento,
porque el tiempo para comer correctamente es menor cada vez. De aquella
alimentación del bebé de pecho que era la leche materna,
las papillas de frutas, posteriormente las carnes, nos la cambiaron totalmemte.
Ahora comemos la sopa de pasta, de harinas muertas.
Arroz pulido, que ya no es integral, no trae la cascarilla y lo blanquean.
Carne de res, que es proteína de cuarta, porque del 100% que la
res aprovecha en su alimentación, nosotros sólo aprovechamos
un 15% y, al ingerirla, obtiene un 3% de proteínas para nuestro
cuerpo
¿Dónde quedaron las frutas? - Dicen que están muy
caras.
¿Dónde quedaron las verduras? - No me gustan y además,
es un problema desinfectarlas.
Si razonamos estas líneas te darás cuenta que jamás
has estado sano, que: Vivimos de Milagro.
Porque nuestro cuerpo es una maravilla: un milagro de la naturaleza y procesa
todo lo que consideramos que es un alimento.
En el próximo artículo, te informaré de cómo
afectan a tu cuerpo los alimentos que ingerimos por costumbre y te sugeriré algunos
para complementar y mejorar lo que comes, para que logres cambiar los hábitos
que llevan a tu cuerpo a un estado de desequilibrio (enfermedad) y posteriormente
a la muerte.
Y te pregunto ¿Cómo quieres llegar a viejo?
¿Sano? ¿Gozando de una buena vejez, rodeado de tus
hijos y nietos? o ¿Enfermo, achacoso y causando lástima y molestia?
Fraternalmente
José de
Jesús Zúñiga Miramontes
Terapeuta
Tel. (55) 58-83-07-83 Cel.
(55) 16-12-12-22
Correo: jjz@mexico.com
EL MILAGRO II
Espero que, cuando leas estas líneas, te encuentres bien.
Los Alimentos Diarios y su valor nutritivo:
Nunca nos hemos preocupado por conocer el valor nutritivo de los alimentos
que consumimos diariamente. Pero, considero también la conveniencia
de saber un poco sobre el proceso de asimilación y desasimilación,
de dichos alimentos, en nuestro organismo.
Las proteínas de los alimentos que se ingieren, al convertirse en
el producto más simple de la digestión, que son los amino-ácidos,
dan lugar a grandes cantidades de estos, que varían entre ellos. Así, cuando
consumimos las proteínas de una ración, se ingirieren varias
que difieren en su estructura de las proteínas de nuestros tejidos.
Para asimilarlas nuestro sistema digestivo desintegra aquellas que tienen
distinta agrupación molecular a la de nuestro cuerpo, para
enseguida dar lugar a la reconstrucción de una proteína asimilable
a nuestro cuerpo y que al ser digerida produzca los amino-ácidos
necesarios, en cantidad y calidad, para nuestro organismo y sean aprovechados,
totalmente, al mezclarse con las sales minerales, organizadas en la célula
orgánica viva, y ser convertidas en otra similar a ella.
Los animales herbívoros extraen sus proteínas, hidratos de
carbono, sales minerales organizadas, y otros que integran sus tejidos,
de las células de los vegetales.
El ser humano en cambio, consume gran cantidad de carne, pero este alimento
no es asimilable normalmente y además altera profundamente el organismo
en general y particularmente, el aparato digestivo.
El animal herbívoro siguiendo sus instintos, elabora sus proteínas
conforme a su tipo molecular, a partir de las substancias que integran
la célula vegetal. El hombre, en vez de hacer lo propio, sustrayendo
sus proteínas de las substancias vegetales, pretende aprovechar
las proteínas animales elaboradas bajo un proceso distinto al nuestro;
lo que equivale a obligar a nuestro organismo a:
1.- Que desintegre la molécula proteica fabricada por el animal.
2.– Reconstruir una molécula proteica para nuestro cuerpo
con materiales de segunda clase, que en el cuerpo del animal se encuentran
en proceso de desasimilación.
Todo ser viviente por el solo hecho de vivir se encuentra en constante
intercambio de asimilación y desasimilación, esto quiere
decir que a nivel celular todos los organismos, tanto animal como humano,
nos encontramos con un proceso de desecho ininterrumpido natural, mientras
tenga vida ese ser.
Cuando el animal es sacrificado, quedan en su organismo todas esas substancias
toxicas, aumentadas por el dolor, la angustia y la agonía; una vez
suspendida la vida, comienza la desintegración celular y formación
de productos cadavéricos venenosos en alto grado (tomaínas,
leucomaínas, cadaverinas, etc.)
No hay necesidad de probar que los productos tóxicos, originados
en la descomposición y digestión de la carne, ejercen un
efecto fatal sobre los órganos que tienen una relación directa
con los procesos digestivos, así mismo, podemos intuir que esta
auto intoxicación provoca desequilibrios tales como, gota, reumatismo,
arteriosclerosis, afecciones cardiacas, anemia clorosis, tuberculosis,
cáncer y otras muchas. Las carnes son en gran parte las responsables.
La alimentación a base de carne ha acompañado al ser humano
desde hace muchos siglos. Considero que no es posible dejar de comerla,
de la noche a la mañana. Lo más conveniente es aprender a
consumirla con prudencia.
Si ustedes creen que todas las proteínas vegetales, bioquímicamente,
son equivalentes para el cuerpo humano, ¡Cuidado! no se confíen,
por eso, en esta serie de artículos, aprenderemos a encontrar el
equilibrio de nuestro cuerpo, a través de una alimentación
lo mejor balanceada posible.
Te sugiero que al comer lo primero que debes de ingerir es fruta 15 min.
antes, de tu guisado, luego el arroz y dejar, al último, la sopa
de pasta.
Al consumir un platillo cárnico es conveniente acompañarlo
con una buena ración de verduras de ensaladas, lo más fresca
posible.
Nunca encontrarás un sustituto de la carne, ya que siempre será carne.
La soya texturizada es uno de los productos que puedes encontrar para preparar
diferentes guisados, que sin ser carne es bastante nutritiva, acompañada
con ensaladas de verdura fresca.
Si deseas proteína de primera, guisa la soya, y con un cereal y
una leguminosa obtendrás un alimento altamente nutritivo
Vivimos de milagro.
Si.
Porque nuestro cuerpo es una maravilla, un milagro de la naturaleza y procesa todo lo que consideramos que es un alimento.
Si deseas más información, escríbeme o llámame
Fraternalmente
José de Jesús Zúñiga Miramontes
Terapeuta
Tel. (55) 58-83-07-83 Cel. (55)
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